Apasionado, divertido, docto, brillante, inengañable, incansable

Por Brian Doherty. (Publicado el 23 de agosto de 2010)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4656.

[Prólogo a Strictly Confidential: The Private Volker Fund Memos of Murray N. Rothbard, editado por David Gordon.]

 

Nunca conocí a Murray Rothbard.

Como soy el autor de Radicals for Capitalism: A Freewheeling History of the Modern American Libertarian Movement, eso algo muy desgraciado. Más que cualquier otra persona, Murray Rothbard era el movimiento libertario estaodunidense moderno.

Intelectualmente era el defensor y estudioso más prolífico y activo de las ideas y preocupaciones que distinguen más vivamente al libertarismo como una tendencia y movimiento distintivo: juntó economía austriaca, ética del derecho natural, política anarquista y un ardiente interés por la historia, por los hecho reales de la herencia intelectual del pensamiento antiestado y de cómo y por qué es incidentes concretos el gobierno oprime y roba la mayor parte al pueblo llano.

Institucionalmente, ayudó a formar o trabajó muy de cerca con todo grupo u organización libertaria significativa de la década de 1940 a la de 1990, desde la Fundación para la Educación Económica hasta el Fondo Volker, el Instituto de Estudios Humanos, el Partido Libertario, el Centro de Estudios Libertarios, el Instituto Cato y el Instituto Ludwig von Mises.

Cualquier otro libertario significativo se vio influenciado personalmente por él o a verse obligado a forcejear con él, desde Leonard Read a Robert Nozick.

En lo que se refiere al moderno libertarismo estadounidense, Rothbard era el Hombre. El que no pudiera conocerle y obtener sus propias palabras para mi libro es lo que más lamento respecto de él.

Esto no significa que mi libro no esté moldeado por palabras e interpretaciones de Rothbard. Fue asimismo el más prolífico y profundo teórico del movimiento libertario y del libertarismo institucional. Desde la década de 1950 a la de 1990 escribió sobre dónde estuvo movimiento, a dónde debía ir y lo que pensaba que éste necesitaba hacer. Dejó cientos de miles de palabras sobre grandes ideas en estos asuntos, palabras que son a veces generales y teóricas y a menudo (especialmente en las páginas de su gran revista entre 1968 y 1984, Libertarian Forum) precisas y personales.

Como investigador del libertarismo, tengo la gran fortuna de disponer no sólo de sus muchísimos ensayos, columnas y entrevistas publicados como para confiar en los pensamientos y acciones de Rothbard: el Instituto Mises, el receptor de la librería y los papeles de Rothbard, me concedió amplio acceso a sus memorandos, ensayos y cartas hasta entonces inéditos. Estos documentos son un tesoro más allá de mis comparativamente pobres necesidades en la investigación de mi libro. Son una feliz investigación alternativa sobre los escritos e investigaciones de Rothbard y como tal en sí mismo uno de los recursos intelectuales más valiosos (y más divertidos) del siglo pasado.

David Gordon (probablemente el hombre actual que sabe tanto como sabía Rothbard en lo que se refiere al trasfondo histórico, filosófico y económico del libertarismo) ah recogido este nuevo libro de cartas y memos y críticas de Rothbard sobre el valor y a menudo la buena fe libertaria de docenas de pensadores y libros que llamaron la atención del Fondo Volker y sus grupos asociados como la National Book Foundation, que ayudaba a promover y publicar estudios y estudiosos amistoso con los libertarios en una época en la que prácticamente no eran bienvenidos en ningún lugar.

El lector de este libro (y de la presentación del editor Gordon) encontrará de la mejor forma posible el ámbito de lo que consigue Rothbard. Hay útiles y ricas pepitas de oro cubriendo todos los aspectos del proyecto intelectual de Rothbard, empezando por su directa apelación a la necesidad de una serie de instituciones y activistas libertariamente puros e inmaculados.

Lo que más me gustó es advertir sutiles lecturas entre líneas que ayudan a recordar al lector la perspicacia de Rothbard (su coherente reconocimiento las distinciones que no debemos olvidar entre el libertario moderno y el conservador o derechista moderno) y la disciplinada preocupación humana que casi puede decirse que constituye el corazón de Rothbard: su reconocimiento de que desde la Guerra de 1812 a la Guerra Fría y todas la guerras intermedias (no importa cuánto las amen los historiadores actuales), el monstruoso crimen originado por el estado de muerte, rapiña y destrucción llamado despreocupadamente “guerra” ha sido el mayor enemigo no sólo de la vida, sino de la libertad de Estados Unidos.

Rothbard escribió una maravillosa historia de la América colonial en cuatro volúmenes, publicada como Conceived in Liberty. Sus seguidores hace tiempo que esperaban que hubiera escrito una historia completa de Estados Unidos. Nunca tuvo tiempo de hacerla.

Pero en este libro la pieza central de bravura, oculta como un simple memo de recensión de un libro de George B. DeHuszar y Thomas Hulbert Stevenson, A History of the American Republic, tenemos en esencia al menos un esquema o guía de estudio para una. Es una maravillosa explicación paso a paso de los puntos primarios, personalidades y controversias en la historia estadounidense que deberían interesar más a los historiadores que aman la libertad. Cómo me gustaría que alguien añadiera más carne a este ya fuerte e imponente esqueleto de una historia estadounidense. Desgraciadamente el hombre que tenía el conocimiento y la energía y la perspectiva adecuada para hacerlo nos dejó en 1995.

Nunca conocí a Murray Rithbard. Probablemente usted tampoco. Perp muy especialmente en este libro (a causa de su inmenso ámbito, su propósito concreto y su sencilla y amplia erudición) van a encontrar al hombre en su mejor aspecto: apasionado, divertido, docto, brillante, inengañable, incansable. Les recomiendo leer con papel y lápiz a mano. Rothbard le va a enseñar muchas cosas, de muchas formas tan inolvidablesque querrá tomar nota de ellas: igual que Rothbard en su tiempo de asombrosa lectura y pensamiento, tomó notas para nosotros y apuntó sus ideas incansablemente.

El beneficio renta ahora no sólo para sus amigos y colegas que buscaron su consejo en asuntos libertarios en años anteriores, asuntos encarnados en estos memos: gracias a Gordon y al Instituto Mises, el beneficio es para todos.

Escribiendo desde la perspectiva de la “Revolución Ron Paul· de 2010, el primer movimiento político de masas en estallar en Estados Unidos en nuestro tiempo (un movimiento claramente animado por el estilo y las ideas rothbardianas acerca de la moneda, la guerra y las maldades del estado) creo que las nuevas generaciones apreciarán cada vez más a Rothbard y su mensaje. Y el mundo será para ellos un lugar mejor.

 

 

Brian Doherty es editor jefe de la revista Reason. También es autor de This is Burning Man (BenBella), Radicals for Capitalism (PublicAffairs) y Gun Control on Trial (Cato Institute).

Este artículo está extraído de Strictly Confidential: The Private Volker Fund Memos of Murray N. Rothbard, editado por David Gordon (Ludwig von Mises Institute, 2010).

Published Mon, Aug 23 2010 8:59 PM by euribe