¡Viva Bagus!

Por Patrick Barron. (Publicado el 18 de enero de 2011)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4972.

 

En este pequeña gema en forma de libro, el Profesor Philipp Bagus, de la Universidad Rey Juan Carlos en Madrid, nos ha dado mucho más que una explicación de por qué el euro fallará al hombre medio europeo. No ha dado una gran lección en política de poder y realidad económica que es aplicable a todo el mundo en todo tiempo y lugar.

El título del libro, La tragedia del euro [The Tragedy of the Euro] enmarca sus argumentos económicos. Un recurso sucumbe a la “tragedia de los comunes” cuando los derechos de propiedad del recurso no existen o no se aplican suficientemente. Todos toman tanto de recurso tan pronto como pueden hasta que el recurso queda condenado a la extinción.

En este caso, el euro es el recurso que está siendo saqueado por la élite europea en su apuesta por un poder centralizado y privilegios especiales a costa del ciudadano europeo común. Este saqueo se ha consumado con un trasfondo de gran cambio en Europa. La visión de una Europa unida en la posguerra siempre significa dos ideales esencialmente distintos: el orden liberal (en el sentido del término de mediados del siglo XIX) de libre comercio y emigración, que dejaría intactos los estados-nación, y el ideal estatista de un imperio europeo centralizado. La caída de la Unión Soviética significó la posibilidad de que el orden liberal prevaleciera tras la brutalidad del socialismo del siglo XX en sus variedades alemana y rusa. Esta evolución benéfica habría significado el fin de los privilegios especiales para la élite europea, que había librado una batalla de varias décadas por apropiarse el proyecto europeo posterior a la Segunda Guerra Mundial.

La visión liberal de la Europa de posguerra

Los fundadores de la Europa moderna de posguerra tenían en mente un solo objetivo: la prevención de la guerra eliminando la necesidad de guerra. Las dos guerras mundiales iniciadas en Europa tenían como causa fundamental el nacionalismo económico. Este proceso empezó durante la llamada Era Progresista en el cambio del siglo XIX al XX y llegó a su cénit en la década de 1930.

En el corazón de Europa, con una economía industrial desarrollada tripulada por un pueblo laborioso, Alemania era especialmente vulnerable a las barreras comerciales. Sus recursos energéticos y alimenticios nacionales eran inadecuados para mantener su economía industrial y alimentar a su densa población. Como ejemplo, el Profesor Bagus nos recuerda que el bloqueo naval británico a Alemania en la Primera Guerra Mundial condenó a 100.000 alemanes a la muerte más cruel posible: la muerte por hambre. Con el rechazo al libre comercio a principios de la década de 1930, Alemania se vio perseguida por el fantasma de una reaparición de su destino inmediatamente posterior a la Primera Guerra Mundial de una hambruna extendida.

Cuando estas condiciones se combinaron con la destrucción de la clase media durante la hiperinflación de 1923, el pueblo alemán fue un objetivo sencillo para un régimen tiránico que prometía seguridad económica a cambio de libertad. Alemania acabó embarcada en una campaña de conquista para asegurarse el lebensraum, o “espacio vital”, cumpliendo la famosa frase atribuida a Bastiat: cuando los bienes no cruzan las fronteras, lo hacen las armas.

Era este escenario en que los integracionistas europeos esperaban evitar mediante cuatro vías principales: libre movimiento de personas, capital, bienes y servicios dentro de Europa. Este objetivo se ha cumplido en buena parte y ha hecho hoy casi impensable una guerra entre dos estados europeos. Este objetivo no requiere un mecanismo centralizado de aplicación o burocracia regulatoria para que funcione. Especialmente no requiere una moneda común entre sus miembros.

La visión centralizadora de la Europa de posguerra

Casi inmediatamente después de la formación del primer éxito modesto de integración europea, la formación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la élite europea empezó su campaña de propaganda para crear una burocracia permanente europea para asegurar privilegios especiales para sí misma y su clase.

El Dr. Bagus añade mucho a nuestra comprensión de este proceso. Explica que la élite europea en distintos países forma una clase que trasciende fronteras; es decir, la élite en Francia, por ejemplo, tiene más en común con la élite en Alemania y España que con sus propios conciudadanos que son ciudadanos comunes. Así que la élite burocrática francesa garantiza que los promotores inmobiliarios en España y los exportadores en Alemania obtengan los fondos que necesitan a un bajo precio. Es una línea de batalla.

Otra línea de batalla la componen las fronteras geográficas. Los países latinos, liderados por Francia, comprenden un bloque que es menos productivo que los más laboriosos e intensivos en capitales países nórdicos, liderados por Alemania. El objetivo del bloque latino es institucionalizar transferencias de recursos del norte al sur. Aquí es donde el euro resulta ser un arma sigilosa, pues las transferencias directas de capital son fáciles de ver y entender  y por tanto pueden limitarse, mientras que las maquinaciones de un banco central no.

La élite añade a esto una campaña de propaganda en la que, como en Estados Unidos, se “contrata” a economistas para que hagan investigaciones para el Banco Central Europeo y por tanto formen una clase sacerdotal corrupta protegiendo a la élite ante una crítica honrada. Es chocante conocer el descaro con el que la élite europea, que incluye hasta los tribunales alemanes, ignora o razona la eliminación de las prohibiciones nacidas del tratado que supuestamente impedirían que el Banco Central Europeo financie la deuda soberana de sus miembros. Es una lección: las garantías en papel no significan nada si las partes afectadas no son honradas y la ciudadanía no está dispuesta o es incapaz de echar a los granujas.

Aquí está lo esencial de la contribución a nuestra comprensión del Profesor Bagus. Al basar su explicación en sólidos conceptos económicos austriacos, conocemos que la Unión Monetaria Europea (UME) es tanto un caballo de Troya para una tiranía de económica como, lo que probablemente no entienden ni siquiera sus defensores, un vehículo imposible de sostener: simplemente caerá por sus propias contradicción internas. Dicho en las palabras más sencillas, el euro será saqueado por el bloque latino hasta que la inflación llegue a niveles inaceptables o el bloque nórdico rechace seguir participando y abandone la Unión Monetaria Europea y tal vez la propia Unión Europea.

Quizá ya haya llevado una vida muy protegida, pero he leído The Tragedy of the Euro como si fuera un gran novela de aventuras. Tenemos aquí héroes (principalmente los banqueros alemanes de posguerra, resistiendo la inflación) y villanos (principalmente los franceses de posguerra, aliados con los políticos alemanes de posguerra, determinados a mantener al ciudadano común alemán pagando una y otra vez). Los villanos creen erróneamente que pueden garantizarse para siempre sus privilegios especiales sobre la ciudadanía alemana, que no es la misma que la élite alemana, que a menudo conspira con la élite francesa por sus propios privilegios. Pero éste es su gran error, que explica el Profesor Bagus muy claramente. Quieren ignorar las leyes de la economía para crear burocracias coactivas paneuropeas para imponer su voluntad. Pero esto no funcionará. La cuestión es cuánto durará.

La crisis financiera europea avanza día a día. Este maravilloso libro ayudará a todos a entender qué está pasando realmente y esperamos que ofrezca a otros una lección. ¿Estados Unidos, estás escuchando?

 

 

Patrick Barron es consultor privado en el sector bancario. Enseña en la Escuela de Grado de Banca en la Universidad de Wisconsin en Madison y economía austriaca en la Universidad de Iowa, en Iowa City, donde vive con su mujer de 40 años.

Published Tue, Jan 18 2011 8:27 PM by euribe