Darth Greenspan

Por Dan O’Connor. (Publicado el 11 de mayo de 2009).

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/3444.

El antiguo presidente de la Reserva Federal de EEUU comparte muchas cosas con un de los personajes más malvados de la industria de Hollywood, Darth Vader, que fue antes miembro de la coalición Jedi cuando su nombre era Anakin Skywalker.

Anakin Skywalker era un joven con gran talento descubierto por Obi Wan Kenobi, que creyó inicialmente que Anakin era “el escogido” que anunciaba una profecía Jedi para traer el equilibrio a la Fuerza y restaurar la armonía en el universo.

De joven, Anakin Skywalker recibió formación cercana de Obi Wan Kenobi y peleó en muchas grandes batallas como miembro de la liga Jedi, pero desarrolló una pocas cualidades peligrosas cuando se hizo mayor, especialmente un deseo de poder, una creencia en que una autoridad central era capaz de controlar la sociedad y una confianza errónea en el “lado oscuro” de la Fuerza.

Después de que el deseo de poder y la creencia en que como individuo tenia la capacidad de controlar el universo se apoderaran de él, renunció a su lealtad a los Jedi, se volvió al lado oscuro y empezó a controlar las operaciones de toda una galaxia al transformarse la república en un imperio. Las decisiones de Darth Vader afectaban ahora a todos y a todo en la galaxia, en lugar de que todas las criaturas fueran capaces de vivir sus vidas libres de la influencia de una autoridad centralizada.

De joven, Alan Greenspan fue un aplicado estudiante de economía y un amigo y colega cercano de Ayn Rand, ya que ambos apoyaban firmemente los principios necesarios para una sociedad libre, lo que requiere una moneda basada en un producto. De hecho, en 1966 Greenspan escribió un conocido artículo defendiendo la necesidad de un patrón oro en Estados Unidos, en el que decía:

En ausencia del patrón oro, no hay forma de proteger los ahorros de la confiscación a través de la inflación. No hay ningún almacén seguro de valor. La política financiera del estado de bienestar requiere que no haya forma de que los dueños de la riqueza se protejan a sí mismos.

En la década de 1970, se relacionó con miembros del gobierno federal de EEUU. Inicialmente empezó como asesor de que buscaban conseguir la política económica y monetaria más eficaz para toda una nación. Tal vez fue durante esta etapa de su  vida cuando Mr. Greenspan empezó a desarrollar un fuerte deseo de poder, una visión torcida de que los gobiernos pueden efectivamente dictar la política económica y una errónea confianza en el papel de la Reserva Federal.

En 1987 Alan Greenspan fue nombrado oficialmente para su cargo como presidente de la Fed, donde se convirtió en uno de los hombres más poderosos (si no el más poderoso) del mundo. Aunque fue nombrado por el presidente de Estados Unidos y aparentemente obedecía las órdenes del presidente, en muchos sentidos Alan Greenspan gobernó la Fed sin casi supervisión. Co n su nueva autoridad recién otorgada, el presidente era ahora capaz de determinar los tipos de interés de toda una nación (que influye en los tipos de interés del mundo entero) y de expandir y contraer la oferta monetaria de la nación como él y sus electores consideraran necesario, realmente un poder siniestro.

Las políticas del Banco de la Reserva Federal tuvieron un impacto enorme en nuestra crisis actual y el pueblo estadounidense ha llegado a entender lo destructiva que puede ser la fuerza de la Fed. Al expandir la oferta del crédito, inflar la divisa y mantener los tipos de interés artificialmente bajos y fijos durante un prolongado periodo de tiempo (una forma de fijación de precios), el país (y el mundo) se vio plagado de malas inversiones: se animó a la gente y las instituciones bancarias a comprar y gastar por parte de este oscuro y opaco monolito en Washington DC. Aunque muchos políticos echaron cómodamente la culpa a los bancos y prestatarios por la confusión que afrontan los estadounidenses, la mayoría de los principales economistas del país apunta con sus dedos a la Fed.

La única manera de evitar que se repita este tipo de desastre  es quitar esta poderosa e insidiosa autoridad de las manos de la Fed y restaurar la República, cuyos fundadores sabían los males de una autoridad central que controlara la oferta monetaria. Esa es la razón por la que la palabra “moneda” (coin) se escribió específicamente en la Constitución hace 200 años. Cuando Estados Unidos tuvo un sistema de dinero bimetálico durante la mayoría del siglo XIX, a los políticos les era mucho más difícil dar dinero a sus amigos y a aquéllos con los que compartían intereses.

En El retorno del Jedi, Luke Skywalker se enfrenta a Darth Vader al intentar salvar la galaxia, destruir el Lado oscuro y restaurar la republica a su estado original.

En medio de una fiera lucha de espadas láser con su hijo, Vader queda herido y ya no puede responder.

Al final, el lado bueno de Darth Vader recupera su alma. Levanta al emperador y le arroja a un agujero profundo y oscuro. El Lado Oscuro es destruido y se restaura el equilibrio en la república.

Durante los últimos años, Alan Greenspan ha recibido muchas críticas por el desastre que creó. Aunque aún no ha aceptado su culpa por el daño causado, ni reconocido públicamente los efectos dañinos del control centralizado sobre el dinero y el crédito, su reputación se ha visto severamente dañada por sus críticos en todo el mundo.

No es demasiado tarde para redimirse. Alan Greenspan sigue teniendo el poder como para poner en evidencia los males de la Fed. Sabe como opera por dentro y por fuera. Sabe lo poderosa y dañina que es esta fuerza para la economía y el mundo en general. Quizá él sea la “última esperanza”, “el elegido” que pueda desenmascarar la operación interna de la Fed ante el pueblo estadounidense y hacer volver a un sistema monetario libre de manipulación y control público.

Sr. Greenspan, denuncie todos los males de la Reserva Federal. ¡Ayude a restaurar la república a su estado original!

 

 

Dan O’Connor vivió casi 6 años en grandes ciudades de Asia. Habla mandarín con fluidez y cantonés a nivel profesional. Ha trabajado recientemente en un think tank en la economía más libre del mundo, Hong Kong, antes de volver a Estados Unidos. El Sr. O’Connor tiene actualmente un pequeño negocio en Nueva York, ofreciendo servicios de consultoría sobre el mercado de la Gran China.

Published Wed, Mar 2 2011 7:00 PM by euribe