Libre para escribir

Por James Seaton. (Publicado el 16 de marzo de 2011)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5081.

[Literature and the Economics of Liberty: Spontaneous Order in Culture • Editores: Paul A. Cantor y Stephen Cox • Ludwig von Mises Institute, 2009 • Xviii + 510 páginas]

 

Las últimas décadas han enseñado a los gobernantes de la República Popular de China que su herramienta más eficaz para reducir la pobreza es el mercado, mientras que los países árabes ahora temen a un Irán nuclear mucho más de lo que temían a Israel. Pero el capitalismo sigue siendo la fuente de todos los males del mundo, de acuerdo con los principales teóricos de la nueva superdisiciplina de los estudios culturales, que en muchos campus ha suplantado el estudio de obras literarias.

Hubo un tiempo en que libros como la Teoría literaria de René Wellek y Austin Warren tenían títulos de capítulos como “El modo de existencia de una obra literaria de arte”. Hoy las adiciones más recientes a la prestigiosa  Norton Anthology of Theory and Criticism incluyen títulos como “Sexo en público” e “Imperio”. “Sexo en público” no dice nada sobre literatura pero sí opina sobre economía así como sobre sexualidad: Sis coautores rechazan lo que llaman la “ideología del libre mercado” mientras apuntalan su condena de las “formas heteronormativas” burguesas al afirmar que dichas “formas” son de alguna forma “esenciales para la acumulación de capital”. Entretanto, en “Imperio”, Michael Hardt y Antonio Negri oponen “la actual ideología de capital corporativo y mercado mundial” y piden una nueva perspectiva para el régimen de Irán afirmando que “en la medida en que la revolución iraní fue un poderoso rechazo al mercado mundial, podríamos pensar en ella como la primera revolución postmodernista”.

Si hay alguna perspectiva teórica actual que sea a la vez relevante para el estudio de obras de literatura y no hostil ni a los valores y actitudes burgueses (o de clase media) ni al libre mercado, no los encontrarán en la Norton Anthology. Por suerte hay otra antología, Literature and the Economics of Liberty, editada por Paul Cantor y Stephen Cox, y demuestra convincentemente, no solo que es posible escribir con agudeza acerca de textos literarios sin condenar a la burguesía, sino asimismo que las ideas de los economistas del libre mercado pueden ofrecer un mejor estímulo a la crítica literaria del que nunca ha podido ofrecer el marxismo.

Literature and the Economics of Liberty lleva el significativo subtítulo de Spontaneous Order in Culture [Orden espontáneo en la cultura]. Es conocido que Hayek argumentaba que el libre mercado es un ejemplo de una institución que, como el lenguaje o el derecho común, desarrolla sus propias reglas y estructura como resultado de la interacción de incontables individuos a lo largo del tiempo, alcanzando resultados mucho más allá de los que podrían lograrse a través de cualquier plan, sin que importe lo sabio o bienintencionado que sea. Los mercados libres, como los leguajes ejemplifican así no la anarquía, sino el “orden espontáneo”. Los poemas, obras teatrales y novelas bien escritos, por el contrario, son normalmente el resultado de un único individuo que ve que cada parte de la obra contribuye al diseño general. Por tanto no es sorprendente que quienes deducen si idea de excelencia de obras de la literatura encuentren difícil apreciar las obras del mercado, en el que todos tratan de satisfacer sus propias necesidades y nadie parece preocuparse por el todo. Una economía socialista, en la que los planificadores organizan toda la actividad económica en interés de todos, parece mucho más satisfactoria intelectual y estéticamente que el mercado, incluso si este último genera riqueza y el anterior pobreza.

Sin embargo a partir de las evidencias de la antología de Cantor y Cox, parece que los autores han sido mucho menos propensos a confundir estética y economía. El cuidadoso análisis de Cantor de La feria de San Bartolomé de Ben Jonson usa el tipo de análisis textual asociado con los Nuevos Críticos para demostrar persuasivamente que la presentación dramática de Jonson de la “feria” o mercado en realidad “expone todos los defectos de un mercado no regulado”, pero asimismo “somete a sus supuestos reguladores a una crítica devastadora más profunda”. En otro ensayo, Cantor demuestra de forma concluyente que Percy Bysshe Shelley, normalmente considerado el arquetipo de poeta radical, era un radical en economía principalmente en sus objeciones a la “financiación en déficit”, a la que Shelley consideraba “en gran parte responsable de los males económicos del pueblo inglés”. Como dice Cantor, “el radicalismo de Shelley toma la forma de defensa del libre mercado en lugar de las políticas socialistas”. Shelley fue asimismo, observa Cantor, un defensor del patrón oro, defendiéndolo “como una forma de proteger a la gente común contra las manipulaciones de la moneda de la élite financiera”.

Igual que Shelley, se piensa casi siempre en Walt Whitman como un radical cabal, un idealista que no podría sino ser tan opuesto al capitalismo como cualquier profesor. Thomas Peyser concede que “en asuntos culturales, Whitman si comparte realmente muchas de las opiniones de la izquierda cultural actual, pero añade que las “opiniones políticas y económicas” del poeta eran decididamente de derechas. Para Whitman, los negocios e incluso un “maniático apetito de riqueza” son en definitiva beneficiosos:

Percibo con claridad que la extremada energía de los negocios y su casi maniático apetito de riqueza que prevalece en Estados Unidos, son parte de la mejora y el progreso, indispensablemente necesarios para preparar los mismos resultados que demando.

Y si Whitman aprobaba a los empresarios de éxito, parecía sentir los que Peyser describe como “un cierto desdén por la gente que no consigue prosperar una vez que se han visto liberados de las limitaciones feudales”. En  Democratic Vistas, Whitman afirma que la sociedad democrática depende de la seguridad y la resistencia de la totalidad de sus medianos propietarios”, mientras que por el contrario “la democracia mira con ojos suspicaces e insatisfechos a los muy pobres, los ignorantes y los que cierran sus negocios”.

La suelta estructura de la obra maestro den verso libre de Whitman, Canto a mí mismo, es análoga, sugiere Peyser, al tipo de orden que encuentra hayek en el mercado en el que compradores y vendedores buscan sus propios objetivos sin referencia a un plan general. Canto a mí mismo, “una recopilación de unidades textuales discretas que, aunque muestra amplios signos de organización en ellas, están yuxtapuestas de un forma que desafía las estructuras de la cohesión retórica o temática”, no intenta alcanzar la unidad formal de un soneto o una novela como Madame Bovary. Peyser encuentra un paralelo con el “orden espontáneo” del mercado en los catálogos y listas tan característicos del estilo de Whitman: “grandes listas que aspiran a capturar la asombrosa variedad de América sin ni siquiera insistir en que vemos esa variedad tendiendo hacia un propósito unívoco  o desesperando ante la completa incoherencia de los fenómenos”.

Al contrario que Walt Whitman y siguiendo a algunos de sus intérpretes académicos, Willa Cather no quería saber nada de la izquierda cultural, sino que como Whitman apreciaba el valor de los mercados libres y el capitalismo estadounidense. Alexandra Bergson en Pioneros (el título en inglés viene de Hojas de hierba de Whitman) pasa de la pobreza a la propiedad de una granja próspera, indicando en el proceso, como apunta Stephen Cox, su comprensión de “la teoría capitalista moderna del valor” (en términos técnicos, “el principio del valor subjetivo y el muy relacionado principio de la utilidad marginal”. Su padre era un hombre inteligente, pero se veía obstaculizado por su (en palabras de la novela) “Creencia del viejo mundo de que la tierra es, por sí misma, deseable”, mientras que su despistado hermano Oscar no puede ver las limitaciones de lo que Cox llama “la misma creencia del viejo mundo de que el trabajo es deseable y valioso por sí mismo”. Así que Pioneros es, entre otras cosas, “una exposición de libro de la teoría y la práctica capitalista, vista desde una perspectiva que es muy inusual aún hoy (…) la perspectiva capitalista”.

Alexandra Bergson, al contrario que los radicales en El agente secreto de Joseph Conrad, tenía la inteligencia y la determinación como para aprovechar las oportunidades ofrecidas por el libre mercado. Los supuestos revolucionarios de Conrad, por el contrario, echaban la culpa al capitalismo de su pobreza y oscuridad. Su oposición al capitalismo (y no solo la suya, implica Conrad) tiene poco que ver con la compasión por los pobres y mucho con el resentimiento por su fracaso personal en alcanzar el poder y la fama que creen que se les debe, Como comenta Cox, los descontentos de El agente secreto quieren reemplazar el capitalismo con “un sistema social que sea amable con ellos, un sistema que les dé el respeto y la autoridad que nunca podrían obtener en cualquier mercado libre imaginario en esos productos”.

El alegato de Cantor y Cox de la relevancia de “la economía de la libertad” es fortísimo porque sabiamente se refrenan de realizar el tipo de grandiosas proclamaciones de ideas omnicomprensivas que hace tiempo que han sido especialidad de los marxistas. Apuntan que “una de las diferencias entre la economía austriaca y el marxismo es que [la economía austriaca] no se presenta como una ciencia maestra, con una explicación subyacente para todos los fenómenos”. Cantor y Cox destacan que los análisis ofrecidos “están basados en lecturas detalladas y cuidadosas de textos individuales tratados en su integridad”. Su recopilación es “fundamentalmente un libro de crítica literaria” y si se fijan en “los principios de la economía austriaca”, es en buena parte porque es os principios una vez examinados “empiezan a sonar mucho como algo de sentido común: seres humanos que son libres y toman sus decisiones como individuos”. Así, escribe Cantor, en lugar de “sustituir por la comprensión de los críticos la de los autores, una aproximación austriaca busca entender a un autor como éste se entiende a sí mismo”.

Paradójicamente, parece que la perspectiva ofrecida por la economía del libre mercado, o “austriaca”, tiene el efecto de permitir a la crítica literaria recuperar la integridad de la disciplina que perdió cuando fue absorbida por el marxismo o por los “estudios culturales” influidos por el marxismo. Sí, la “praxeología” de Ludwig von Mises si se presenta a sí misma como “una explicación universal de la acción humana”, como indica el participante Darío Fernández-Morera, pero ante la evidencia de esta antología, recurrir a la “praxeología” no hace nada que no sea redefinir los términos económicos para hacer observaciones de sentido común.

Así Cox escribe que, de acuerdo con mises, “la búsqueda del beneficio es universal”, lo que en principio parece implicar una visión estrecha de las motivaciones humanas, pero añade que “disfrutar de cualquier cosa puede considerarse un beneficio”.

La concepción de Hayek del orden espontáneo es sin duda una concepción cuya importancia real aun está por apreciarse, pero quizá el logro más importante de Literature and the Economics of Liberty sea su demostración de que es posible que los críticos literarios expliquen obras de literatura con sensibilidad y conocimiento son la condena completa de las costumbres de la clase media y el capitalismo. Esto parece simple sentido común, pero en la era del postmodernismo, llegar al nivel intelectual de l sentido común es un logro destacable.

 

 

James Seaton enseña inglés en Michigan State. Sus proyectos actuales incluyen editar dos libros: un próximo volumen sobre George Santayana en las series “Renewing the Western Tradition” de la Yale University Press y A Political Companion to Willa Cather para la University Press of Kentucky. Seaton es el autor de Cultural Conservatism, Political Liberalism: From Criticism to Cultural Studies y A Reading of Vergil's Georgics.Es asimismo coeditor de Beyond Cheering and Bashing: New Perspectives on the Closing of the American Mind

Published Wed, Mar 16 2011 10:24 PM by euribe