La duplicidad de Ben Bernanke

Por David Howden. (Publicado el 28 de agosto de 2009)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/3676.

 

El presidente Barack Obama propuso a Ben Bernanke para un segundo mandato como presidente del Sistema de Reserva Federal. Salvo un rechazo por parte del Senado, Bernanke mantendrá su título como decimocuarto presidente de la Fed el 1 de febrero de 2010.

Comparemos el desempeño de Bernanke respecto de los objetivos establecidos como presidente. Al contrario que su predecesor, Alan Greenspan, Bernanke dijo que se comunicaría clara y abiertamente con la comunidad inversora. Así, dijo, eliminaría un elemento de incertidumbre para los inversores.

Sin embargo no le llevó mucho tiempo cambiar radicalmente de opinión en este asunto. Aprendió que incluso la más pequeña palabra podía sacudir los mercados. Hoy adopta la jerga y ambigüedades de su antecesor.

Lo que es más preocupante es que Bernanke ha supervisado las más completa facilidad de préstamo nunca realizada por un banco central. Durante la crisis del pasado año, el Tesoro creó el Programa de Alivio de Activos en Problemas (TARP, por sus siglas en inglés) con la aprobación del Congreso. El programa de 700.000 millones de dólares se vio pronto empequeñecido por otros 788.000 millones en préstamos en préstamos al sistema bancario realizados por la Fed, además de otros 474.000 millones en préstamos dirigidos principalmente a la compra de bonos de Fannie Mae y Freddie Mac.

Las operaciones de préstamo adicionales al TARP han estado hasta ahora rodeadas de secreto. Las exigencias de Bernanke de una mayor transparencia se han olvidado completamente. Algunos receptores de estos fondos, principalmente Citigroup y American International Group (AIG), han admitido haber aceptado los préstamos de la Fed. Otros han sido menos comunicativos.

Esta pauta de ocultamiento hizo que Bloomberg News presentara una demanda pidiendo una divulgación completa de estas actividades el 7 de noviembre del pasado año. El mismo día en que se anunció su propuesta para su renombramiento, a la Fed de Bernanke se le ordenó desde un tribunal federal que entregará la información relativa a los receptores de estas operaciones de préstamo en cumplimiento de la Ley de Libertad de Información.

Barack Obama, cuya campaña presidencial se centró en un gobierno más abierto y transparente, no parece preocupado por el rechazo de Bernanke a su anterior petición de una mayor transparencia.

Otros objetivos primarios de Bernanke incluían precios estables y tipos moderados de interés a largo plazo. Un asunto central en sus discursos de inauguración de 2007 y 2008 del Simposio Económico del Banco de la Reserva Federal de Kansas City, realizado en Jackson Hole, Wyoming, era el mantenimiento de la estabilidad de los precios. Su nota de prensa del 25 de agosto agradeciendo al Presidente Obama por su candidatura reiteraba su deseo “de ayudar a ofrecer una base sólida para el crecimiento y la prosperidad en un entorno de estabilidad de precios”.

Y aún así el índice de precios del consumo (IPC) al final del pasado año fue un 5% superior al año anterior. Fue la primera vez en una década que el IPC hubo aumentado a esta escala. Al mismo tiempo que la inflación estaba aumentando, Bernanke justificaba mantener bajo el índice de fondos federales, a pesar de que esta política aumenta las presiones inflacionistas. En ninguna parte se reconciliaba el conflicto entre el previo objetivo de Bernanke de estabilidad de precios con este nuevo objetivo de estabilidad del sistema financiero.

Si vemos el desempeño de Bernanke en mantener la inflación monetaria bajo control durante los tres primeros años de su mandato, encontramos resultados desalentadores. De enero de 2006 a julio de 2009, la base monetaria aumento de 795.000 millones a 1,66 billones de dólares. Esto supone un aumento de casi el 110% en menos de cuatro años. El gobernador del banco central de Zimbawe, Gideon Gono, podría sonrojarse con una cifra así.

Respecto del mandato de “tipos de interés moderados a medio plazo”, la Fed de Bernanke utilizó todas las herramientas a su disposición para mantener los tipos de interés ridículamente bajos. El resultado ha sido un tipo para fondos federales efectivo del 0 al 0,25% desde el pasado diciembre.

Bernanke ha comentado:

No es responsabilidad de la Reserva Federal (ni tampoco sería apropiado) proteger a prestamistas e inversores de las consecuencias de sus decisiones finales.

Sin embargo después de la confusión del pasado año la Fed gastó incontable cientos de miles de millones en asegurarse de que las compañías financieras estadounidenses mantenían su liquidez. Muchas compañías se salvaron para asegurarla “estabilidad financiera”, pero ¿qué paso con Lehman Brothers? Como dejó claro Bernanke, el colateral del banco de inversiones era mucho más pequeño de lo necesario para garantizar un préstamo intermediado por la Fed. Al mismo tiempo, con 26.000 empleados y 639.000 millones de dólares en activos, la empresa no era insignificante. La Fed decidió permitir que la empresa fuera a la quiebra. Aún así, como informaba Frank Shostak en ese momento, “en pocos días, el mercado, una vez que se le permitió hacer el trabajo, reasignó las partes buenas de Lehman a distintos compradores y las malas se habían desvanecido. Fue poesía”.

No es solo que los programas de préstamo violaran el principio declarado por Bernanke de no permitir que la Fed interviniera para proteger a inversores frente a pérdidas, sino que el caso de Lehman Brothers demuestra holgadamente que esa acción ni siquiera es necesaria.

El mercado cuida de reasignar los recursos en todos los casos en que la Fed no interviene.

Bernanke ha hablado previamente acerca de la liberalización de los mercados que genera progreso económico. Ha comentado críticamente la “Regulación Q”, una medida del New Deal que daba a la Fed la capacidad de imponer un tipo máximo en los depósitos a los bancos. Como apunta astutamente Bernanke, el resultado de esta regla fue el recorte del crédito invertible. Cita la derogación de esta regulación a mediados de la década de 1980 como algo que permitió que hubiera “menos ‘fricciones’ institucionales”, de forma que el mercado pueda actuar de un forma más propia de un libro de texto (es decir, ordenada y eficazmente).

Sin embargo un año después de estos comentarios, Bernanke renovó sus llamadas a un aumento en la regulación. Sus comentarios en la inauguración del Simposio Económico del Banco de la Reserva Federal de Kansas City se centraban en cómo la Fed, en su papel como reguladora y supervisora financiera, debe ir por delante en aumentar la supervisión y la disciplina del mercado. Reclama reprimir la independencia del mercado al mismo tiempo que agradece al Presidente Obama la continua independencia de las actividades de la Reserva Federal.

Finalmente, Bernanke ha apuntado que las nuevas tecnologías permiten una integración financiera más eficiente y beneficiosa. En su discurso más famoso como presidente de la Fed se entusiasmaba con respecto a un dispositivo tecnológico en concreto a su disposición:

El gobierno de EEUU tiene una tecnología, llamada imprenta (u hoy, su equivalente electrónico) que le permite producir tanto dólares como quiera esencialmente sin coste.

Por desgracia, no podemos estar seguros de si Mernanke aprecia la diferencia que implican tecnologías más convencionales (como ordenadores o cables telegráficos) para la eficiencia del mercado comparadas con un aumento en los billetes de la Reserva Federal, produciendo estos últimos con valores siempre decrecientes.

Conclusión

Ben Bernanke ha actuado expresamente en contradicción directa con todos sus objetivos declarados como Presidente de la Reserva Federal. Lo más flagrante es que ha supervisado el régimen monetario más expansionista en toda la historia estadounidense. Su legado académico previo había sido como apasionado investigador de la Gran Depresión. Esperemos que sus acciones no nos pongan en medio de otra.

 

 

David Howden es profesor auxiliar de economía en la Universidad de St. Louis en su campus de Madrid y ganador del Premio Douglas E. French del Instituto Mises.

Published Wed, Mar 30 2011 7:06 PM by euribe