Los interminables sufrimientos de Cairo, Illinois

Por Dave Albin. (Publicado el 12 de mayo de 2011)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5281.

 

Recientemente, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU decidió volar una presa de barro en el río Mississippi para intentar salvar al pueblo de Cairo, Illinois, de una inundación. Al hacerlo, el Cuerpo protegió al pueblo de casi 3.000 habitantes, mientras inundaba 200 millas cuadradas de terreno cultivable listos para plantar nuevos cultivos o recoger las cosechas y destruía hasta 100 hogares. Tal vez sea aún más difícil de entender que este desprecio por la propiedad privada (varios granjeros y el Estado de Missouri habían entablado una batalla legal para detener la detonación y aparentemente la habían perdido) es el hecho de que tenga que haberse llegado a esta alternativa.

¿Por qué este pueblo, rodeado de presas para protegerlo de los ríos Mississippi y Ohio, necesitaba la intervención del estado para ser salvado? La historia de Cairo no solo es fascinante, sino que resulta un relato de abundante intervención estatal y de sus efectos intencionados e inintencionados a largo plazo.

Cairo es el pueblo más al sur del estado de Illinois y, como se ha dicho, se encuentra en la confluencia de los ríos Mississippi y Ohio. Los primeros visitantes de Cairo (misioneros y exploradores que visitaron el área de 1660 a 17000) se apresuraron a anotar el barro y la dificultad de desembarcar, así como la naturaleza poco notable de la ubicación (suponiendo también que esto significa que los pueblos indígenas de Estados Unidos habían elegido no residir permanentemente allí, supongo). El primer asentamiento permanente fue el de un francés, Sieur Charles Juchereau de St Denis, y su tripulación, apoyados por el rey Luis XIV y al cargo de establecer una curtiduría y matar tantos bisontes como fuera posible a lo largo de río Ohio en Illinois en 1702. Tuvieron éxito en conseguir miles de pieles de carga de vuelta a Francia. Sin embargo, los cheroqui locales (y otras tribus) que necesitaban el bisonte para su supervivencia, atacaron el establecimiento al año siguiente, matando a la mayoría de los hombres y llevándose las pieles. Lewis y Clark fueron los siguientes en llegar, en 1803, como parte de su famosa expedición patrocinada por el estado. Esto es importante, porque John G. Comegys, de Baltimore, que compró 1.800 acres de lo que se convertiría n Cairo (y puso el nombre) era un amigo personal de Meriwether Lewis. Comegys era consciente de los beneficios y riesgos que implicaba un desarrollo urbano como ése:[1]

La conjunción de los dos ríos se había considerado desde hacía tiempo como un punto geográfico de grandísima importancia. Sus características comerciales, grandes como eran, se consideraban como iguales a las ventajas que poseía para un puesto o centro militar.

Pero aunque la posición geográfica justificaba completamente lo que se había dicho de ella, sus características topográficas eran en buena parte las contrarias; en realidad, tanto que las desventajas locales parecían superar las ventajas de la posición geográfica.

Las razones a favor y en contra de ocupar el sitio sin dudad se consideraron a menudo. Estaban tan equilibradas que no se hizo nada.

Aunque las razones exactas de Comegys para la compra del terreno del actual Cairo probablemente nunca se comprendan completamente, su relación con Meriwether Lewis bien puede haber desempeñado un papel. También es interesante notar que el uso de Cairo como puesto militar también desempeñó un papel (de hecho, uno igual al de sus “características comerciales”.

Así que se compró el terreno y se obtuvo una licencia de la Legislatura Territorial para el establecimiento del Banco de Cairo y la incorporación de la ciudad. La venta de lotes financió algunas mejoras y el resto de los fondos constituyeron el capital del Banco de Cairo. Sin embargo, John Comegys murió poco después (en 1819 o 1820, dependiendo de la fuente). Los albaceas de su propiedad hicieron un tercer pago por el terreno y luego, tras declararse en bancarrota y no tener voluntad de hacer los pagos por la cantidad debida, el territorio revirtió a Estados Unidos. Sin embargo, se habían plantado las semillas del asentamiento para Cairo, Illinois.

El siguiente intento de asentamiento lo realizó Darius B. Holbrook, de Boston, que fundó la Cairo City and Canal Company en 1837. La venta de bonos ayudó a financiar mejoras en el área, incluyendo un sistema de presas, puesto seco, muelles y una tienda ubicada en un barco. La población de era de alrededor de 1.000 habitantes en 1840, cuando quebró la empresa de inversiones de Londres que tenía los bonos. En dos años la población era de unos 200 habitantes y en 1845 un censo revelaba que la población de Cairo era de 113 personas.

Cairo bien podría haber desaparecido lentamente en este momento si no hubiera sido por la Illinois Central Railroad. La vía férrea se construyó después de que la Land Grant Act de 1850 fuera sancionada por el presidente Fillmore y se dieran terrenos a cambio del transporte de propiedades públicas a bajo precio.

El desarrollo del ferrocarril en Estados Unidos estuvo lleno de clientelismo y decisiones ilógicas pensadas para obtener más dinero del gobierno (es decir, de ineficiencias).[2] Los legisladores que votaban a favor de la subvención normalmente reclamaban que el ferrocarril atravesara su distrito electoral, aunque añadiera un coste considerable con poco o ningún retorno de la inversión. Además, sin dinero de inversores privados directamente en la línea, los ferrocarriles se construían habitualmente rápida y malamente.

Contrasta con esto el desarrollo de ferrocarriles financiados privadamente, como la línea construida por James J. Hill, que pagaba en efectivo a nativos, granjeros y rancheros por el derecho de paso para construir su ferrocarril. (La solución del gobierno para eliminar a los americanos nativos para dejar paso a los ferrocarriles subvencionados fue mucho más brutal que pagar por el uso de terrenos bajo términos acordados). El ferrocarril se construyó cuidadosamente para maximizar la economía de los fondos privados, sin ninguna ayuda del gobierno y por tanto tardó años en completarse. Esta postura no garantiza el éxito, pero al menos había señales de mercado presentes cuando tuvo lugar la construcción.

La subvencionada Illinois Central Railroad llegó a Cairo en 1856, conectando Cairo con Galena,Illinois, en la parte noroeste del estado. Esto, junto con el creciente tráfico de los barcos de vapor en los ríos, espoleó un rápido crecimiento en cairo. La población de Cairo, que se incorporó en 1858, creció a 2.000 habitantes y el pueblo se convirtió en la sede del condado de Alexander.

La Guerra de Secesión afectó a Cairo, al creer en la importancia estratégica de la ciudad tanto los ejércitos de la Unión como los de la Confederación. El ejército de la Unión construyó Fort Defiance al sur de Cairo a las orillas de los ríos y Camp Smith se construyó a poca distancia. La ciudad quedó bien armada (con ayuda de la Illinois Central Railroad) y el general Grant incluso estableció un cuartel general para él en Cairo.

Los soldados informaban de las malas condiciones en cairo. Un clima húmedo, con un área propensa a las inundaciones (a pesar de las presas que se habían construido), generaba enfermedades asociadas a ratas y mosquitos y malas y sucias condiciones de vida. Además, se sabía que los negocios locales, que aparecieron para atender las necesidades del ejército, a veces realizaban prácticas de negocio poco escrupulosas. Los militares no pagaban directamente las facturas (lo hacía el Tesoro de EEUU) y por tanto estos defraudadores simplemente robaban al Ejército de la Unión.

Cairo se convirtió en un punto de depósito para esclavos liberados por el Ejército de la Unión. Algunos se iban a otros lugares, pero cerca de 3.000 establecieron residencias permanentes debido a la Guerra de Secesión y las acciones del Ejército de la Unión. Esto pondría en marcha una cadena de acontecimientos, espoleados por la sindicalización obligatoria y la tensión racial que durarían más de 100 años. Es correcto decir que los residentes blancos de Cairo, entonces, creían en la segregación; poner miles de afroamericanos a vivir allí, mediante intervención del gobierno, resultaría desastroso. La violencia racial escaló hasta tal punto que en 1909 una turba furiosa linchó a un hombre afroamericano que se creía que había violado y matado a una joven blanca de 22 años. Su cuerpo fue cosido a balazos, quemado y cortado en pedazos. Además, Cairo en general se estaba haciendo violento: iba a tener las tasas más altas de arrestos y asesinatos en Illinois.

En la década de 1960 tuvo lugar lo que se describió como una “guerra” racial, cuando murieron varios afroamericanos bajo custodia de la policía bajo condiciones sospechas que fueron calificadas como “suicidio” por la autoridades, También había bastantes negocios blancos en los que trabajaban solo blancos, lo que generó boicots. Se “intercambiaron” asesinatos durante años. Durante la década de 1970, se informa que hubo tiroteos durante 150 noches y la población de Cairo cayó (diremos más adelante más acerca del auge y caída de la población). También deberíamos señalar que los grupos de matones en Cairo, operando empresas ilegales de contrabando y apuestas, generaron violencia cuando las fuerzas de policía intentaron detener estas prácticas y grupos rivales luchaban entre sí intentando ganar cuotas del mercado de estos negocios ilegales.

Comparemos Cairo con New Philadelphia, en el oeste de Illinois. Un antiguo esclavo, Frank McWorter, ganó suficiente dinero trabajando como para comprar su propia libertad y la de su esposa y otros miembros de su familia. Se mudó de Kentucky al condado de Pike, en Illinois, y fundó New Philadelphia en 1830. Afroamericanos y euroamericanos se establecieron voluntariamente en New Philadelphia y aunque algunas instituciones (como los cementerios) estaban segregados, de acuerdo con los tiempos, el pueblo estaba en buena parte integrado, incluyendo la escuela local. El pueblo creció lenta y pacíficamente y tenía alrededor de 160 habitantes en 1865.

Tristemente, y no sorprendentemente, el ferrocarril subvencionado (que había hecho que floreciera Cairo) fue la razón de la decadencia de New Philadelphia. La Hannibal and Naples Railroad se construyó en 1870, financiada mediante venta de bonos por el condado de Pike. En lugar de viajar directamente al oeste a través de New Philadelphia, por recomendación de los supervisores, la línea se arqueaba hacia el norte alrededor de la ciudad y luego hacia el sur para continuar viajando hacia el oeste, un intento evidente de eludir New Philadelphia. Esto añadía un coste considerable al proyecto, especialmente porque el desvío requería más raíles de hierro (el componente más caro) y porque esto significaba que los trenes tenían que subir una pendiente, requiriendo una segunda locomotora “auxiliar”. La investigación no ha descubierto ningún motivo político o evidencia de clientelismo tras la vía alterada del ferrocarril y por tanto la culpa se ha echado directamente al racismo de la época. Pero también debe considerarse la economía: sin duda, los inversores privados, utilizando su propio dinero, nunca hubieran tolerado esos caros costes añadidos simplemente para desviar la línea alrededor de la ciudad. Solo el condado, mediante las ventas de bonos en un momento en que el entusiasmo por el ferrocarril era alto, aceptaría esos gastos añadidos.

Como resultado de este desvío de la línea férrea, New Philadelphia fue disminuyendo lentamente su población al buscar la gente mercados cerca de las líneas de ferrocarril subvencionadas. Teniendo como tenían muchos recursos, los residentes de New Philadelphia convirtieron parte de su pueblote nuevo en teneros de cultivo para tratar de sobrevivir se cree que allí vivió gente hasta la década de 1920. Todavía hoy pueden verse restos de calles de gravilla.

A medida que aumentaba la tensión racial tras la intervención del Ejército de la Unión, Cairo iba creciendo debido a la presencia del ferrocarril subvencionado y el aumento en la eficiencia con el transporte en barcazas por los ríos. Aumentaron los negocios (utilizando algunos la abundante nueva mano de obra en Cairo) y se construyeron grandes mansiones. En 1890, la población era de 6.300 habitantes y en 1907 llegó al máximo de 20.000.

Sin embargo, la intervención estatal que había influido tanto en el crecimiento de Cairo (y tal vez hizo que existiera) empezó a desaparecer. En 1905 se construyó el primer puente de ferrocarril que atravesaba en Mississippi en Thebes, un pueblo al noroeste de Cairo. Casi con seguridad, el clientelismo y el apoyo del estado, que habían ayudado a Cairo ahora funcionaron en su contra. La gran presencia del ferrocarril en Cairo empezó a declinar junto con el tráfico fluvial. El sistema de presas ya no evitaba el agua en áreas bajas de Cairo, haciendo que mucha gente eligiera alquilar en lugar de comprar propiedades. En respuesta a las inundaciones, como la gran inundación de 1927, se acabó dando al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EEUU la responsabilidad de la protección ante inundaciones en todo el país (de ahí la decisión de volar la presa del principio del artículo). Por tanto, Cairo se benefició de esta acción del estado, socializó la protección ante inundaciones (al menos temporalmente) y continuó adelante.

Más tarde se negó a Cairo un permiso estatal para poner casinos flotantes en las cercanías, mientras que la “guerra” racional en la que influyó el estado que se explicó antes continuaba alejando a la gente. Los negocios empezaron a irse y algunos edificios y viviendas sencillamente fueron abandonados. Cairo entró en una seria decadencia. Los negocios del centro como bancos, zapaterías, tiendas de música, restaurantes, estaciones de servicio y vendedores de automóviles desparecieron. El hospital local se cerró en 1986 y ahora está cubierto de vegetación. En algunos edificios del centro hay árboles creciendo. El condado de Alexander es hoy uno de los más pobres de Illinois. Tres cuartas partes de los policías fueron despedidos en 2009 y cinco de sus coches patrulla fueron embargados pocos días después. La escuela pública de Cairo lucha por mantenerse abierta. El sitio de Fort Defiance, utilizado durante la Guerra de Secesión, fue durante un tiempo un parque estatal y ahora está deteriorándose. Como mencioné al principio del artículo, Cairo tiene ahora alrededor de 3.000 habitantes.

Un escalofriante video de YouTube, filmado en 2008, muestra toda la fuerza de la fase actual de declive en Cairo, con imágenes de destrucción y desesperación (al tiempo que destaca lo positivo que permanece), todas alimentadas por un periodo de auge insostenible inducido por el estado durante el último centenar de años.

Así que ¿qué deparará el futuro a Cairo, ahora que el ejército le ha dado vida volando la presa? Con propiedades  de bajo valor, alguna gente aventurera recientemente ha empezado un negocio. Tal vez Cairo pueda entregar terrenos gratuitos a quien quiera vivir allí, como han hecho otros pueblos que están muriendo.

Por desgracia, el estado no ha dejado de intervenir en Cairo. El pasado año, el gobernador de Illinois sancionó una legislación que creaba el Distrito Portuario de Alexander-Cairo. Entre otras cosas, el distrito puede solicitar subvenciones y apropiaciones públicas y puede recaudar impuestos. Algunas cosas realmente no cambian nunca.

 

 

El Doctor Dave Albin es biólogo molecular y zoólogo en Illinois.



[1] J. M. Lansden, 1910. A History of the City of Cairo, Illinois. The Lakeside Press, R. R. Donnelley and Sons Co., Chicago, IL.

[2] T. J. DiLorenzo, 2002. The Real Lincoln: A New Look at Abraham Lincoln, His Agenda, and an Unnecessary War. Prime Publishing, Roseville, CA. [Publicado en España como El verdadero Lincoln: una nueva visión de Abraham Lincoln, su programa y una guerra innecesaria (Madrid: Unión Editorial, 2008).

Published Thu, Sep 1 2011 6:06 PM by euribe