Quiebras bancarias a cámara lenta

Por Doug French. (Publicado el 27 de octubre de 2010)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4787.

[Discurso realizado en The Economic Recovery: Washington's Big Lie, la reunion de participantes del Instituto Ludwig von Mises, 8 de octubre de 2010]

 

Todas las tardes de viernes se cierran unos pocos bancos más, tomados por los distintos reguladores bancarios de los estados y entregados a la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC) para su liquidación. Esto ocurre bastante silenciosamente, apenas llegando a las noticias. Se nos dice que estas quiebras bancarias son poca cosa. No hay razón para asustarse. Los nombres de los bancos cambian durante el fin de semana y muchos clientes no aprecian la diferencia.

Llevamos solo 294 quiebras en este ciclo, pero es algo importante: ajustado a dolares corrientes, la crisis bancaria de la Depresión fue de 100.000 millones de dólares, la crisis de las cajas fue de 923.000 millones de dólares y la crisis actual es de cerca de 8 billones de dólares.

Así que mientras las presidenta de la FDIC, Sheila Bair, decía que la crisis actual “no sería nada comparada con ciclos anteriores, como en los días de las cajas”, realmente es mucho mayor, porque el sector financiero ha crecido hasta ser casi la mitad de la economía en 2006 (medido en ganancias del S&P 500).

Pero la pregunta es ¿Por qué no ha habido más quiebras bancarias? En 2008 hubo 25 quiebras, el años pasado hubo 140, y este año hasta ahora ha 129 han caído en las noches de los viernes. Ha estallado la mayor burbuja inmobiliaria en la historia (primero residencial y luego comercial) ¿y solo tenemos 294 quiebras?

Hace falta un crédito fácil para crear una burbuja inmobiliaria y fueron los bancos comerciales de Estados Unidos lo que lo proveyeron en su mayor parte. Se estima que “la mitad de los bancos comunales en Estados Unidos siguen sobreapalancados en inmuebles comerciales y las posibles pérdidas que persisten son de alrededor de 1,5 bullones de dólares”, de acuerdo con el analista de acciones bancarias Richard Suttmeier.

El Commercial Property Price Index (CPPI) de Moody’s h caído un 43,2% desde su máximo en octubre de 2007. Los valores de los terrenos rústicos y las parcelas residenciales han caído aún más. ¿Casi 3.000 de los 7.830 bancos en Estados Unidos están cargados de préstamos inmobiliarios en los que el valor del colateral ha caído más de un 40% y aún así han quebrado menos de 300 bancos?

Todos sabemos lo que pasó en el mercado de la propiedad residencial, pero para mostrar lo malo que es para el mercado comercial, más del 8% de las hipotecas comerciales que se han empaquetado en bonos son morosas: más de 51.500 millones de dólares de dichos préstamos llevan un retraso en los pagos de al menos 60 días comparados con los 22.000 millones de hace un año.

Si parece que está pasando algo en el mercado de las propiedades comerciales es que empeora. Las pérdidas en préstamos empaquetados en títulos de garantía comercial hipotecaria  totalizaron 501 millones de dólares en agosto, más del doble de los 254 millones de abril y más de diez veces los 41 millones en pérdidas de hace un año.

Los préstamos y alquileres al cobro en los bancos y cajas de la nación aumentaron un 16,2% desde el segundo trimestre de 2009 hasta el segundo trimestre de este año. Los préstamos y alquileres reestructurados aumentaron casi un 54%.

Más de un 7% (un 7,32%) de todos los préstamos inmobiliarios eran al cobro en 90 días o más, lo que incluía préstamos de construcción y promoción, de los cuales el 16,87 no estaban al corriente a mitad de año.

Incluso la cartera colectiva de préstamos inmobiliarios de los 105 mayores bancos no está al corriente en un 8,64% (o había pasado de 90 días al cobro) y la cartera de construcción y promoción de los grandes bancos está en casi 19% no al corriente.

Estas cifras de morosidad son malos dondequiera que miremos. Así que deben reflejarse en las cifras de beneficios de los bancos, ¿no? Bueno, no. Las ganancias en el segundo trimestre de los bancos nacionales fueron las mayores en 3 años: casi 22.000 millones de dólares.

Basándose en estas cifras, la presidenta de la FDIC Sheila Bair afirma: “El sector bancario está ganando fortaleza. Las ganancias han aumentado y la mayoría de los indicadores de calidad se están moviendo en la dirección correcta, poniendo a los bancos en una posición más fuerte para prestar”.

Y los bancos deben creer que no hay moros en la costa: están rebajando sus provisiones para malas deudas. Sí, en un momento en que uno de cada cuatro estadounidenses tienen una calificación FICO por debajo de 600, una cuarta parte de todos los propietarios de viviendas están ahogados por sus hipotecas y los inmuebles comercial están tocando fondo, los bancos están acudiendo a sus reservas de pérdidas en préstamos para declarar beneficios.

Como ejemplo, los banqueros han rebajado su relación entre préstamos y cobertura de reserva casi en la mitad: es la cantidad reservada dividida por los préstamos morosos (90 días de morosidad o más y préstamos de dudoso cobro). Esta relación ha bajado del 120% en marzo de 2007 al 65,1% el 30 de junio de este año.

Los bancos sumaron un total de 40.300 millones de dólares en provisiones a su asignaciones a pérdidas de préstamos en el segundo trimestre: es el menor total desde el primer trimestre de 2008 y es 27.100 millones menos que las provisiones del sector en el segundo trimestre de 2009.

Así que el sector bancario ganó 21.600 millones en el segundo trimestre al no dejar aparte esta cantidad para pérdidas en préstamos.

Por cierto, que de los 21.600 millones en beneficios en el segundo trimestre, 19.900 millones los ganaron los 105 mayores bancos del país. Los otros 1.700 millones se distribuyeron entre los otros 7.725 bancos.

Así que los grandes bancos están dejando de poner dinero en reservas y contabilizando grandes beneficios mese después de ser rescatados con el dinero del TARP del gobierno (por cierto, 91 bancos están retrasados en sus pagos del TARP l gobierno). Lo que es más importante, estos bancos fueron los principales beneficiarios de los cambios en las normas contables de abril de2009: las enmiendas a las reglas FSAB 157, 115 y 124, permitiendo a los bancos mayor discrecionalidad al determinar a qué precio indicar ciertos tipos de títulos en balances y al reconocer dificultades más que temporales.

“Las nuevas normas las promovió la American Bankers Association y no es sorprendente que permitieran a los bancos aumentar sus beneficios reportados y fortalecer sus balances al permitirles aumentar los valores reportados de sus activos tóxicos”, de acuerdo con James Kwak, coautor de 13 Bankers: The Wall Street Takeover and the next Financial Meltdown.

Así que los bancos obtuvieron algunos respiros contables y están reportando agresivamente beneficios a costa de no poner dinero en las reservas para pérdidas en préstamos. Repito: ¿por qué no ha habido más quiebras?

Este mismo año, Elizabeth Warren y su Panel de Supervisión del Congreso realizaron un informe que indicaba que 2.988 bancos tenían problemas a causa de la concentración de inmuebles en sus carteras de préstamos.

Warren apuntaba que las oficinas vacías habían aumentado un 25% desde 2006-2007, las viviendas vacían habían aumentado un 35%, el suelo industrial un 45% y los locales comerciales un 70% desde 2006-2007. El informe decía que el porcentaje de recuperación de préstamos inmobiliarios fallidos fue del 63% el año pasado. Las recuperaciones en préstamos en terrenos fueron solo del 50%. Las recuperaciones en promociones fueron incluso peores, de un 46%.

Otro experto bancario que hizo sonar una alarma respecto del sector bancario fue el analista bancario Chris Whalen, quien, hace un año, estimó que el número de bancos en problemas sería de 1.900. La propia FDIC dijo que había 829 instituciones con problemas en su radar altamente secreto el 30 de junio de 2010: casi exactamente el doble de las 416 anunciadas por la FDIC hace un año a mitad de año. Todos los indicadores señalan que el ritmo de los cierres debería acelerarse. Pero en su lugar vemos estas cifras:

3º trimestre 2009        50 cierres

4º trimestre 2009        44 cierres

1º trimestre 2010        41 cierres

2º trimestre 2010        45 cierres

3º trimestre 2010        41 cierres

Sheila Bair ha dicho muchas veces que el máximo en quiebras bancarias será el tercer trimestre de 2010. ¿Qué los sostiene?

¿Por qué no se están cerrando más bancos?

1. Tal vez no haya nadie que sepa cómo llegar a un acuerdo

Después de todo, el principal negociador de la FDIC, Joe Jiampietro, abandonó repentinamente en agosto. Jiampietro entró a trabajar en la aseguradora de depósitos después de hacerlo en JP Morgan Chase y UBS. Junto con su socio Jim Wigand vendió más de 508.000 millones de dólares en activos incluyendo WaMu y Corus. El New York Times informó de que Wigand y Jiampietro hicieron un buen trabajo para el gobierno “al actuar como banqueros, no como burócratas”.

Wigand trabajó en la FDIC durante varias décadas. La sangre joven era Jiampietro. Era los ojos y oídos en los mercados y asesoraba en los acuerdos mayores y más complejos, reuniéndose con ejecutivos bancarios, gestores de fondos de inversión y otros grandes inversores que obtener sus opiniones sobre términos de acuerdos y otras políticas de la agencia.

Estos dos empezaron a realizar acuerdos con empresas como Rialto (una división de la constructora Lennar). Rialto compró una participación del 40% de 1.200 millone sde dólares en préstamos de bancos quebrados a 40 centavos el dólar, aportando la FDIC un préstamo por 1.000 millones de dólares a tipo de interés cero durante siete años.

También crearon el Programa Piloto de Aseguramiento de la FDIC. Barron’s informó de que la FDIC tiene 37.000 millones de dólares en malos activos bancarios por vender, pero que los préstamos solo traerían de 10 a 50 centavos por dólar. Pero los certificados sénior de la FDIC garantizados por EEUU permiten a “la FDIC eliminar muchas de las pérdidas de sus cuentas, gracias a la garantía de EEUU de principal e intereses”. Los títulos están respaldados por préstamos (recordemos, los que valen de 10 a 50 centavos por dólar) pero en último término la pérdidas podrían ser absorbidas por el Tío Sam.

El regulador procedente de la Federal Savings and Loan Insurance Corporation, William Black dice que la FDIC está vendiendo el equivalente a bonos del Tesoro sin aprobación del Congreso y la aseguradora de depósitos debería vender los malos activos. “Esconde la sustancia económica de lo que está ocurriendo en realidad: un rescate ilimitado por parte del contribuyente”, declara Black. La FDIC no está de acuerdo.

2. Tal vez sea política

Bill Bartmann, editor del Bartmann Bank Monitor Report, dice que la FDIC no está cerrando bancos más aprisa a causa de la política.

“Ellos (la FDIC) están esperando hasta noviembre para actuar”, afirma Bartmann. Dice que se cerrarán 500 bancos en 2011 después de que hayan pasado las elecciones de mitad de legislatura.

¿Son polaca las quiebras bancarias? Al Shorebank de Chicago se lo mantuvo vivo durante meses: “La asesora de Obama Valerie Jarrett trabajó en una organización cívica de Chicago con un director del banco y el propio presidente Obama distinguió al banco alabando que prestara a las comunidades de bajos ingresos”. Pero el banco políticamente conectado acabó siendo intervenido el 20 de agosto, cuando la FDIC finalmente encontró un comprador único para el banco quebrado: Urban Partnership, que incluye “American Express Co., Bank of America Corp., Citigroup, Ford Foundation, la rama de inversiones de GE Capital, JPMorgan Chase & Co., Key Community Development Corp., Morgan Stanley, Northern Trust Corp., PNC Investment Corp., Goldman Sachs Group Inc y Wells Fargo & Co. Los antiguos ejecutivos del First Chicago que se unieron al ShoreBank en meses recientes dirigirán el banco”.

3. Tal vez el número de ofertantes para bancos malos se haya agotado

Los jugosos acuerdos que hicieron Jiampietro y Wigand el pasado año se han acabado, informa el Wall Street Journal. Según Keefe Bruyette & Woods (KBW), los bancos compradores estaban contabilizando ganancias de capital de 4,5% en acuerdos cerrados en 2009. Ahora han bajado al 2,5%.

Los inversores están deteniendo sus esfuerzos por hacer ofertas sobre bancos quebrados, diciendo que económicamente no tiene sentido hacerlo. Un grupo liderado por el antiguo presidente de la FDIC, William Isaac, retiró recientemente una campaña para conseguir 1.000 millones de dólares para ofertar sobre bancos quebrados en el sudeste de EEUU, en parte a causa de los bajos retornos sobre acuerdos potenciales, dijo Isaac. Otro grupo de antiguos ejecutivos de Wachovia Corp. que esperaba hacerse con el Union National Bank, ubicado en Charlotte, Carolina del Norte, retiró recientemente su solicitud al capítulo federal porque se está haciendo difícil encontrar bancos quebrados de saldo, dijo un portavoz. (…)

“En el entorno actual, nuestra opinión es que las transacciones realizadas con ayuda de la FDIC no son realmente puntos de entrada atractivos”, añadió el portavoz del Union National.

Pero entretanto algunos están pagando por los bancos quebrados:

otros que fueron capaces de llegar a buenos acuerdos antes en la crisis dicen que tienen bastante por ahora. Por ejemplo, el diminuto Sunwest Bank en Tustin, California, se hizo con activos de tres instituciones quebradas con descuentos de hasta el 44%. Los acuerdos doblaron los activos del banco hasta 658 millones de dólares y aumentaron plantilla de 68 a 140. El Director Ejecutivo Glenn Gray decía que no esperaba ser ofertante a corto plazo, reconociendo lo que habían cambiado los precios.

4. O tal vez sencillamente la FIDC no tenga dinero para cerrar bancos

El Fondo de Garantía de Depósitos de la FDIC ya ha gastado más de 19.000 millones de dólares este año, lo que está muy por encima de los 15.300 millones en evaluaciones prepagadas que recaudó de los bancos para todo 2010.

La situación en probablemente peor de lo que dice la FDIC, según el exregulador William Black. “La FDIC está allí sentada sabiendo que tiene tanto el desastre residencial como el desastre inmobiliario comercial [y] sabiendo que no tiene ni remotamente fondos suficientes como para pagarlos”.

A Black no le sorprende que no haya más quiebras, pero dice que

debería preocuparnos que no haya más quiebras bancarias. El sector ha utilizado su músculo político para llegar al Congreso a extorsionar al consejo de estándares contables financieros para retorcer las normas contables para que los bancos no tengan que reconocer sus pérdidas.

Black denuncia que se está ignorando la ley de Acción Correctiva Rápida, que ordenaba el cierre de las instituciones financieras insolventes.

Las normas FASB que mencioné antes han permitido a los bancos valorar activos a niveles de burbuja inflada que no tienen nada que ver con su valor real. Así, el capital bancario reportado está muy hinchado. De acuerdo con Black, incluso los bancos insolventes están reportando lotes de capital.

Black, autor de The Best Way to Rob a Bank Is to Own One, sostiene que la FDIC está “evitando intencionadamente cierres porque sabe que no tiene dinero suficiente como para pagar a los depositantes asegurados por la FDIC”.

Tal vez por eso repentinamente las pérdidas esperadas en algunos de los cierres de bancos en el tercer trimestre estuvieran muy por debajo de lo históricamente normal. La FDIC estimaba las pérdidas esperadas en porcentaje de activos para tres bancos de los que se apropió el 20 de agosto (Sonoma Valley bank, Los Padres Bank and Butte Community Bank) fueran un 3%, un 1% y un 3,5%, mucho menos de la media de porcentaje esperado de pérdida para cierres en 2009,  que fue del 22% y para cierres en 2010, 1o fue del 23%.

Black contó a Aaron Task, de Yahoo! Finance que este retraso  en liquidar bancos insolventes hará que al final crezcan las pérdidas. Es una “estrategia de tipo japonés de esconder las pérdidas”, que producirá una década perdida o dos.

Mientras que se apoya a los bancos, el capital se desvía de empresas y emprendedores.

Black dice: “Bueno, lo dije desde el principio, Geithner y Summers fueron elegidos y promocionados y lo mismo vale para Bernanke porque están dispuestos a equivocarse y tienen un historial constante de equivocarse. Esto es útil para políticos veteranos, pero desastroso para el país”.

A la FDIC se le obliga a mantener un Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) del 1,25% de los depósitos garantizados. Al 30 de junio de este año, el FGD era negativo en 15.200 millones de dólares, por debajo de los 5,4 billones de dólares en depósitos asegurados. Es un 0,28% negativo. En su perfil bancario del segundo trimestre, la FDIC apuntó una mejora de 10 puntos básicos en el FGD respecto del primer trimestre, cuando el FGD estaba en un 0,38% negativo.

Sin embargo, Richard Suttmeier, de ValuEngine calcula  que el FGD está actualmente  33.660 millones en negativo, un 0,62%.

Pero no teman, Chris Dodd y Barney Frank se han ocupado de todo. La Dodd-Frank Wall Street Reform and Consumer Protection Act no solo hizo permanente el aumento en la garantía de depósitos de 250.000$, sino que requiere a la FDIC “que adopte las medidas necesarias para alcanzar un porcentaje de reserva de 1,35% para el 30 de septiembre de 2020”.

Así que en una década, la FDIC tendrá 1,35$ detrás de cada 100$ que tengamos en el banco, prometido, tenemos la palabra de Chris y Barney.

Un tinglado fraudulento

¿Pero puede la garantía de depósitos considerarse realmente un seguro? ¿Pueden los bancos insolventes esconder sus pérdidas con la ayuda de sus amigos en el gobierno y al mismo tiempo tener una rama del gobierno que es en sí misma insolvente cubrir sus pérdidas, y llamarlo un seguro?

Los riesgos asegurables, como muertes, accidentes o emergencias sanitarias, son acontecimientos homogéneos, replicables y al azar que pueden por tanto agruparse en clases homogéneas y predichos en grandes cifras. Sin embargo, los acontecimientos del mercado son por en sí únicos y heterogéneos, no son al azar sino que se influyen entre sí, así que no son asegurables ni sujetos a agrupación en estas clases homogéneas medibles por adelantado. Es el emprendedor el que asume los riesgos no asegurables del mercado.

“Si no puede asegurarse ninguna empresa”, escribe Murray Rothbard,

Entonces un sector que consista en cientos de empresas insolventes es indudablemente la última institución sobre la que alguien puede mencionar el “seguro” impasiblemente. La “garantía de depósitos” es sencillamente un tinglado fraudulento, y uno cruel, pues puede saquear los ahorros de toda una vida y la existencia de dinero para todos.

Respecto de la falta de quiebras bancarias, “una escasez de quiebras bancarias debería más bien tratarse con sospecha”, escribía Murray, “como atestigua la caída en las quiebras en Estados Unidos desde la creación de la FDIC. Podría de hecho significar que a los bancos les va mejor, pero a costa de que a la sociedad y la economía les vaya peor”.

¿Así que los bancos están prestando ese dinero depositado que está garantizando la FDIC? No, los balances de préstamos continúan cayendo, hasta 96.000 millones de dólares en el segundo trimestre.

Pero están cargando en otra área: los derivados. Recuerden esas cosas (esencialmente apuestas laterales entre dos partes sobre el valor de un activo concreto o la dirección de los tipos de interés). Warren Buffett los llamó “armas financieras de destrucción masiva”. Jerome Kerviel, de Société Générale dirigió el mayor fraude bancario de la historia mundial a través del comercio de derivados (unas pérdidas de 3.600 millones de libras esterlinas). Arthur Leavitt dijo: “Los derivados son como la electricidad: peligrosos si se manejan mal, pero con potencial para hacer el bien”.

Bueno, los bancos han aumentado su exposición conjunta a los derivados de 209 billones de dólares hace un año a 224 billones. Hace diez años, los bancos tenían menos de 40 billones en exposición a derivados. Pero estoy seguro de que los banqueros saben cómo manejar estas cosas.

Los 20 años previos a 2008 fueron una bendición para los bancos, cambiando de tamaño hasta proporciones gigantescas sobre las estructura de capital más destartalada que haya visto nunca el mundo. La corrección necesaria es igualmente enorme y la FDIC no puede detenerla. La agencia pública podría retrasar la limpieza durante años, manteniéndose ésta y los bancos zombis en el negocio.. Pero, al final, la garantía de depósitos quebrará junto con los bancos que regula, siguiendo el camino de la FSLIC, que aseguraba depósitos de ahorro y crédito. Se reconoció insolvente en 1986.

 

 

Douglas French es presidente del Instituto Mises y autor de Early Speculative Bubbles & Increases in the Money Supply y Walk Away: The Rise and Fall of the Home-Ownership Myth. Es doctor en economía de la Universidad de Nevada-Las Vegas, dirigido por Murray Rothbard, con el Profesor Hans-Hermann Hoppe en su tribunal de tesis. French enseña en la Academia Mises.

Published Fri, Sep 9 2011 12:31 PM by euribe
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