La desintegración del monopolio de las pieles

Por Murray N. Rothbard. (Publicado el 17 de enero de 2012)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5848.

[Conceived in Liberty (1975)]

 

Como ocurre en todo nuevo continente, la gran mayoría de los americanos se dedicaron a transformar los recursos naturales para su uso: en el caso de Nueva Inglaterra, la agricultura, la ganadería, la pesca, los bosques y las pieles compradas en los indios asentado en el interior. Mercaderes y navegantes exportaban en buena medida este producto y a cambio importaban del extranjero otros bienes deseados. Debería advertirse que, al contrario de las simplistas suposiciones de muchos críticos, no había un “conflicto de clases” propio entre granjeros y mercaderes en la economía de mercado. No hay por sí mismo un “interés agrario” que choque con un interés “comercial” o “mercantil”: Ambos grupos desempeñan un papel engranado y complementario en los procesos de producción e intercambio. De hecho, ¿cómo podían los “agrarios” encontrar un mercado para su producto sin los mercaderes y, sin granjeros, con qué bienes comerciarían los mercaderes y a quiénes les venderían?

Nueva Inglaterra, de hecho toda América al norte del Potomac, no tenía el monocultivo del sur (tabaco en el área de Chesapeake y luego arroz en Carolina del Sur), sino una variedad de productos. Los primeros productos de Nueva Inglaterra fueron el pescado y las pieles, y la mayoría de los primeros asentamientos empezaron como pesquerías o puestos de comercio de pieles. Los blancos aprendieron pronto de los indios dos técnicas indispensables para mantenerse con vida en la nueva tierra: como talar esos bosques con los que no estaban familiarizados y cómo cultivar ese nuevo producto, el grano indio (maíz), que pronto se convirtió en el producto agrícola principal del norte. Otros productos agrícolas importantes en el norte fueron el trigo, el centeno y la cebada.

Para la primera generación de devotos puritanos emigrando en masa a Massachusetts y que intentaba fundar su “comunidad bíblica”, el comercio era más que ligeramente sospechoso. El comercio era algo a vigilar, regular, controlar: una desviación de las preocupaciones “divinas”. Había poca idea de que el mercado tiene leyes y funcionamientos propios.

Y aún así, como siempre, había que afrontara la realidad económica, e incluso en la más divina de las comunidades se tramaban a menudo argucias. Cuando los puritanos empezaron a llegar, a finales de la década de 1920, la empresa más desarrollada en Nueva Inglaterra era el comercio de pieles de Plymouth con los indios. Pero en una década, el comercio de pieles de Plymouth prácticamente había desaparecido y los económicamente decadentes peregrinos tenían que contentarse con enviar sus productos agrícolas a venderlos en Boston. ¿Cómo pasó esto? ¿Cómo se convirtió tan rápidamente Plymouth en un remanso somnoliento de la Bahía de Massachusetts?

Es erróneo decir que Massachusetts, con su influjo puritano, era mayor y más rica. Pues esto no habría producido automáticamente una revolución tan drástica en las fortunas. Además, Massachusetts sustituyó a Plymouth en el comercio de pieles aunque muy pocas pieles procedieran del área de Massachusetts.

Este cambio radical solo se explica comparando las obras del privilegio monopolístico gubernamental con la libre empresa privada. En 1627, Plymouth debía 1.800₤ a sus financieros ingleses. Aprovechando esta oportunidad, un grupo de ocho importantes dirigentes de la colonia (como miembros clave de la oligarquía gobernante) se otorgaron un monopolio del comercio de pieles de Plymouth a cambio de asumir la deuda de Plymouth. También participaron en el plan del monopolio cuatro de los mercaderes acreedores ingleses. El monopolio iba a durar seis años, pero se renovó anualmente durante muchos a partir de entonces. El monopolio nunca estimula la empresa o la iniciativa, y esto fue sin duda un factor importante en el cambio radical del comercio a finales de la década de 1630, cuando tuvo que afrontarse la competencia de Massachusetts. En realidad, Plymouth no podía ocuparse de la Bahía de Massachussets como se había ocupado de la competencia de muy eficiente comerciante de pieles, Thomas Morton, es decir, destrozando sus instalaciones y deportándolo de vuelta a Inglaterra. Además, los acreedores de Londres, mientras obtenían beneficios de monopolio, no rebajaban, de forma fraudulenta, la deuda de Plymouth en la misma cantidad, así que la deuda siguió siendo una dura carga para la colonia. El comercio de pieles de Plymouth de desmoronó tan rápidamente que prácticamente en 1640 no quedaba nadie allí y permitió que desapareciera el monopolio.

Es verdad que los colonos de Massachussets ayudaron en este proceso mediante actos como apropiarse del puesto comercial de Windsor en el río Connecticut en 1635, pero esto apenas fue decisivo. Por el contrario, fueron los colonos privados e independientes, construyendo puestos comerciales en el interior (especialmente en el río Connecticut) a su propio riesgo y bajo su propia iniciativa, los que desarrollaron el comercio de pieles de Nueva Inglaterra. El comerciante de pieles más importante fue William Pynchon, que fundó Springfield, el asentamiento estratégico más septentrional en el río Connecticut. Pynchon se convirtió en el señor virtual de Springfield, actuando como la pequeña nobleza rural y como magistrado jefe.

Aunque el comercio de pieles en Massachussets y Connecticut era relativamente libre respecto del de Plymouth, apenas era una empresa libre. El gobierno regulaba los precios de las pieles, gravaba las rentas del comercio y además insistía en dar licencias a todo el que entrara en el comercio. De hecho, la entrada en el esencial comercio de la piel se convirtió en un lucrativo privilegio monopolista restringido a hombres influyentes con conexiones con el gobierno de la colonia. A William Pynchon se le concedió el monopolio exclusivo de todo el comercio de pieles en la región clave de Springfield. Como consecuencia, fue capaz de expandirse enormemente y establecer puestos de comercio sucursales de Springfield en los nuevos asentamientos en Hadley y Westfield. En 1644 Massachussets otorgó un privilegio de la piel de 21 años a una compañía que incluía a los importadores de Boston, William Tyng y Robert Sedgwick. El monopolio quebró rápidamente, como otro intento de monopolio de las pieles al año siguiente.

Entretanto, en Rhode Island, Roger Williams era el primer comerciante de pieles. Uno de los secretos de su éxito fue que su filosofía social de paz y amistad con los indios se complementaba con relaciones concretas de comercio pacífico.

Finalmente, Nueva Inglaterra, en realidad era pobre en pieles y a finales de la década de 1650 incluso el comercio de pieles en Massachussets estaba empezando a declinar rápidamente. En New Haven hubo una demanda de las escasas pieles que se encuentra en la base de los intentos desesperados de colonizar el Valle del Delaware. A medida que las pieles de Nueva Inglaterra se hacían más escasas, el comercio indio se concentraba más profundamente en el interior, se fue centrando cada vez más en el puesto holandés de Fort Orange, en la ubicación actual de Albany. Los intereses peleteros de Nueva Inglaterra dieron paso a los intereses en tierras, agricultura y otros tipos de comercio.

 

 

Murray N. Rothbard (1926-1995) fue decano de la Escuela Austriaca. Fue economista, historiador de la economía y filósofo político libertario.

Este artículo está extraído de Conceived in Liberty (1975), capítulo 30.

Published Tue, Jan 17 2012 6:31 PM by euribe