Ludwig von Mises: El lógico de la libertad

Por Eugen-Maria Schulak y Herbert Unterköfler. (Publicado el 2 de febrero de 2012)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/5858.

[The Austrian School of Economics (2011)]

 

Hay una foto en las memorias de su esposa que muestra a Ludwig von Mises dando un paseo por el “Prater” de Viena.[1] Es agosto de 1901. Ves a un joven delgado de estatura mediana con uniforme imperial. Lleva una impresionante espada, un casco ricamente decorado con trenzas y emblemas dorados, botas altas, pantalones de montar y una chaqueta ajustada abotonada hasta arriba. Sus labios, que están adornados por un pequeño bigote, forman una simpática sonrisa. Mises solo tenía 20 años. Viendo fotos posteriores, uno tiene la impresión de que cada vez se le hacía más difícil sonreír. Su cara muestra una expresión melancólica, introvertida, algo austero y sensible al mismo tiempo. Uno ve a un hombre que aparece como incansable pero vulnerable.

Ludwig von Mises taking a stroll through the 'Prater' in Vienna, August 1901

Durante mucho tiempo, tal vez demasiado, vivió con su madre (ibíd., pp. 23-25). Con 57 años y poco después de que muriera su madre, se atrevió a casarse tardíamente con su novia de hacía mucho tiempo Margit Sereny-Herzfeld, de quien casi nadie había sabido durante más de una década. Se casaron en Ginebra. Los testigos fueron Gottfried von Haberler y Hans Kelsen, un compañero de universidad, que apenas podía creer ver a su amigo en la oficina del registrador del condado (ibíd., p. 41).

Margit von Mises, que tenía dos hijos de un matrimonio anterior, describía a su “Lu” como tierno y modesto y necesitado de amor, introvertido y abatido, pero también a veces irascible y de genio vivo (ibíd., p. 44). Ella abandonó sus ambiciones profesionales (era actriz, bailarina y traductora) para ocuparse de su marido y permitirle trabajar sin interrupciones y cómodamente. El hogar familiar fue pequeño y modesto, pero esto no afectó al cariño en la pareja. El intelectual había encontrado a su musa y ella la suya. Le dejaba trabajar tanto como quisiera. Normalmente iban juntos a las giras de conferencias, pasaban sus vacaciones en las montañas y se dedicaron uno a otro en su vejez. Solo hubo una vez en que su mujer tuvo que mostrarse firme con él: le prohibió volver a conducir nunca después de que un descuido al volante le causara lesiones en la cara y cinco costillas rotas (ibíd., p. 100).

Ludwig von Mises, cuyo tatarabuelo fue nombrado caballero por el Emperador Francisco José, provenía de una familia de judíos asimilados. Nació en Lemberg, Galizia, en 1881. Pocos años después de su nacimiento, su padre obtuvo un alto cargo en el ministerio del ferrocarril en Viena. Con diez años, Ludwig fue testigo de la grave enfermedad y muerte de uno de sus hermanos menores. Su relación con su hermano Richard, que posteriormente se convertiría en un famoso matemático, fue tirante durante toda su vida. Ludwig acudió al Akademisches Gymnasium, estudió derecho y después de un corto periodo como funcionario supervisor de proyectos en 1909, empezó su carrera en la Cámara de Comercio de Viena. Como funcionario normal de la administración de la cámara durante las siguientes 35 años (donde obtuvo plaza de titular, haciendo imposible que fuera despedido según la ley austriaca del funcionariado) se convirtió en la práctica en uno de los principales economistas del país. En su papel de asesor económico entró en contacto regular con los miembros del gobierno. Por ejemplo, en las discusiones nocturnas del invierno de 1918-1919 fue capaz de convencer a Otto Bauer, el líder de los socialdemócratas, para que impidiera un “experimento bolchevique” en Viena (Mises 1978/2009, pp. 62–63). En este periodo conoció y se hizo amigo de Max Weber (1844-1919), que había empezado a enseñar en la Universidad de Viena tras la guerra, pero murió repentinamente poco después.

Influido por Carl Menger y Eugen von Böhm-Bawerk, Ludwig von Mises se dedicó a las ideas de la escuela desde joven. En 1912 obtuvo su Habilitation con su Theorie des Geldes und der Umlaufsmittel (Teoría del dinero y del crédito). Los asuntos económicos de amplio rango de los que se ocupó posteriormente “fueron principalmente problemas para los que consideraba falsa la opinión predominante” (Hayek en Mises 1978/2009, p. xvi). Mises hacía poco por ocultar el hecho de que no sentía sino desdén por bastantes de sus colegas economistas. Sus opiniones, en particular las relativas a los profesores de formación alemana, eran severas y despiadadas. En la Austria socialdemócrata de la posguerra solo consiguió un puesto como profesor sin salario. A los nuevos poderes gobernantes les molestaba amargamente por su destacada oposición a todas las formas de ideología colectivista.

En 1927, junto con su compañero Friedrich A. Hayek y con el apoyo de su empresa, Mises consiguió fundar el independiente Österreichisches Institut für Konjunkturforschung, precursor del actual Österreichisches Institut für Wirtschaftsforschung (Wifo). Su seminario privado, que realizaba cada dos semanas en la Cámara de Comercio de Viena y del que saldría, entre 1921 y 1934, la próxima generación de la Escuela Austriaca (incluyendo economistas, juristas y sociólogos como ottfried Haberler, Felix Kaufmann, Fritz Machlup, Oskar Morgenstern, Paul N. Rosenstein-Rodan, Alfred Schütz, Richard Strigl y Eric [Erich] Voegelin), ayudó a restablecer la Escuela Austriaca tras la Primera Guerra Mundial (Mises 1978/2009, p. 83). Sus alumnos valoraban a Mises como un profesor considerado e inspirador. Se reunían habitualmente después de estas reuniones quincenales en un bar cercano donde continuaba la discusión. A pesar de estar sin duda fuera del entorno académico, Mises se consideraba como el “economista de la tierra” (ibíd., p. 60).

Mises aceptó la oferta de ser profesor invitado en Ginebra en la primavera de 1934, después de que los nazis llegaran al poder en Alemania. Como funcionario de la Cámara de Comercio de Viena, aprovechó una jubilación anticipada, pero hasta 1938 permaneció en contacto con sus jefes, bajo cuyo mandato asesoró al gobierno y el banco central austriacos. En la tarde a la anexión, los nazis entraron en su casa y se apropiaron de su biblioteca y papeles. Sus escritos eran una espina clavada en todo tipo de colectivistas: socialistas, comunistas, nacionalsocialistas, fascistas y más tarde también de los defensores de la llamada economía del bienestar en Europa y Estados Unidos. No volvió a ve nunca su biblioteca ni sus notas y manuscritos.

Mientras estuvo en Ginebra, aparte de dar clases, Mises se dedicó principalmente a completar su obra magna, Nationalökonomie: Theorie des Handelns und Wirtschaftens (1940/1980). Como consecuencia de la confusión creada por la guerra y la quiebra de su editor suizo, fue sin embargo bastante ignorada. En el mismo año, huyó con su esposa siguiendo rutas imposibles desde Ginebra a través de Francia (con esbirros nazis pisándoles los talones) a España, Portugal y finalmente a Nueva York. En Estados Unidos, Mises, ahora con casi 60 años, tenía que arreglárselas con sus ahorros y con pequeñas clases. Pero los acontecimientos internacionales y políticos y, en todo caso, el verse obligado a abandonar su patria, le resultaron particularmente duros. La pareja tuvo que mudarse varias veces en un corto periodo. El hecho de que hubiera aprendido inglés solo leyéndolo también le creó algunos problemas al principio. Consideró buena suerte aceptar, con gratitud, la ciudadanía estadounidense que se le otorgó pocos años después. En 1945 obtuvo un puesto como profesor visitante en la Universidad de Nueva York, donde, hasta 1969, formó a más “austriacos” como Murray N. Rothbard (1926-1995) e Israel Kirzner (n. 1930).

Una vez en Nueva York, Ludwig von Mises reanudó la tarea de publicar su obra. Gobierno omnipotente (1944), Burocracia (1944) y Planned Chaos (1947) aparecieron en rápida sucesión. La acción humana: Tratado de economía (1949), la versión revisada en inglés de su obra magna Nationalökonomie (1940) le generó gradualmente el éxito que había anhelado. En estos y también en trabajos anteriores y posteriores, por ejemplo, en La mentalidad anticapitalista (1956) y Teoría e historia, Mises siempre demostró ser un astuto observador y pensador que permanecía fiel a sus principios. Anticipó algún acontecimiento como consecuencia lógicamente previsible mucho antes de que se produjera, por ejemplo, la depresión mundial en final de la década de 1920, el fracaso económico del socialismo, el nacional socialismo y en particular el comunismo soviético. A causa de su postura radicalmente liberal, rechazaba la intervención del estado en el proceso económico y escribió enfáticamente contra las afirmaciones estatistas a lo largo de toda su vida. Sin embargo, se distanció explícitamente del anarquismo. En todo caso, el efecto de sus ideas a lo largo del tiempo fue que los movimientos libertario y anarcocapitalista en Estados Unidos elegirían a Ludwig von Mises, el funcionario titular de Austria como una de sus padres intelectuales.

Los opositores a Mises, que fueron siempre mayoría, le calificaron de obstinado, intolerante y extremista. Sus alumnos destacaban la a apertura intelectual y anchura de miras que prevalecían en su seminario privado. Siguió convencido de que sus tesis reflejaban la realidad y de que su trabajo tenía sentido a pesar de no proporcionarle riqueza ni gloria académica durante su vida. Su obra muestra una rara claridad y franqueza independientes de las circunstancias y modas políticas del momento. Finalmente dejó la docencia con 87 años; murió en Nueva York pocos años después (en 1973) con 92 años. Afirmaba (cosa extraña en un austriaco) haber intentado lo imposible: “Luché porque no había otra cosa que pudiera hacer” (Mises 1978/2009, p. 76). Y a lo largo de su vida, permaneció leal al lema que había elegido en su juventud: Tu ne cede malis, sed contra audentior ito (“No te rindas ante el mal, sino combátelo con mayor fuerza”. Virgilio, La Eneida, vi, 95).

 

 

Eugen Maria Schulak es filósofo y consultor de negocio en Viena, Austria- Es coautor de The Austrian School of Economics: A History of Its Ideas, Ambassadors, and Institutions. Vea su sitio web.

Herbert Unterköfler es consultor de contratación en Viena, Austria- Es coautor de The Austrian School of Economics: A History of Its Ideas, Ambassadors, and Institutions.

Este artículo se ha extraído del capítulo 17 de The Austrian School of Economics: A History of Its Ideas, Ambassadors, and Institutions (2011).

 

 



[1] El Prater vienés es un gran parque público en el segundo distrito de Viena, al que los locales se refieren sencillamente como el “Prater”.

Published Thu, Feb 2 2012 8:34 PM by euribe